América/Ciudad de México
Dentro de la simulación electoral de la UMAD, la figura de Jessica González, candidata del Partido VIA, ha comenzado a llamar la atención por una razón clara: su enfoque directo en fortalecer la seguridad dentro y fuera del campus. Su campaña no solo responde a un ejercicio académico, sino a vivencias personales y a inquietudes compartidas por estudiantes que, como ella, buscan espacios más seguros y una comunicación más activa con la comunidad universitaria.
Durante una conversación con Zona UMAD, Jessica compartió la historia detrás de su decisión de participar. Para ella, esta candidatura representa la oportunidad de visibilizar aquello que muchos estudiantes comentan entre amigos, pero rara vez se coloca en la agenda pública: la inseguridad, la movilidad complicada y la falta de canales efectivos para expresar inquietudes.
Una motivación que nace de la experiencia estudiantil
Jessica explicó que dio el paso hacia la candidatura al notar que muchos estudiantes tenían ideas valiosas, pero no se atrevían a expresarlas. Ella misma, como emprendedora, vivió la dificultad de buscar apoyo, recibir retroalimentación y encontrar espacios de diálogo. Por ello, decidió levantar la mano y representar a quienes sienten que sus opiniones no siempre encuentran un lugar dentro de la UMAD.
Al mismo tiempo, subrayó que su participación busca recordar que cualquier estudiante puede alzar la voz, siempre que existan espacios seguros para hacerlo. Esa convicción ha guiado cada etapa de su campaña.
La inseguridad, un detonante para su visión de cambio
Entre los motivos que marcaron su postura, Jessica compartió un hecho que la afectó profundamente: un caso cercano de violencia que ocurrió en las calles cercanas a su hogar. Ese incidente la llevó a reflexionar sobre los riesgos que enfrentan diariamente estudiantes que regresan tarde de la universidad o que transitan por zonas con poca iluminación.
A esto se suma otro problema cotidiano: la vialidad complicada al ingresar al campus, especialmente por la mañana. Según explicó, los congestionamientos y la falta de orden en el tránsito afectan la puntualidad, el ánimo y la movilidad segura de la comunidad. Por estas razones, fortalecer la seguridad se ha convertido en uno de los ejes principales de su propuesta.
Un buzón universitario para escuchar lo que no siempre se dice en voz alta
Una de las herramientas que Jessica busca rescatar es el buzón universitario. Explicó que este mecanismo ya existe, aunque considera que ha perdido visibilidad. Para ella, es fundamental reactivarlo y convertirlo en un medio claro, accesible y útil para que las experiencias de los estudiantes puedan transformarse en acciones reales.
“Yo sola no puedo verlo todo, pero varias personas sí pueden”, señaló al hablar de la importancia de trabajar colectivamente.
Asimismo, Jessica destacó que el buzón permitiría identificar patrones de comportamiento, preocupaciones recurrentes y situaciones que requieren atención inmediata dentro y fuera del campus.
Encuestas, escucha activa y nuevas formas de diálogo
Para complementar esta propuesta, Jessica implementó encuestas entre estudiantes de distintas carreras. Mediante estas herramientas, logró recopilar testimonios sobre injusticias, experiencias negativas y situaciones de inseguridad que varios alumnos habían vivido.
Según comentó, este método abrió espacio para que incluso estudiantes introvertidos pudieran participar sin sentirse presionados.
“Los introvertidos no siempre hablan, pero también piensan”, dijo, subrayando la importancia de construir canales seguros para todas las personalidades.
Un liderazgo basado en cercanía y sensibilidad
A lo largo de la entrevista, Jessica compartió que su carácter extrovertido le ayuda a generar confianza de manera natural. Sin embargo, también reconoció que la escucha profunda es lo que realmente permite construir comunidad. Su objetivo no es solo buscar votos, sino lograr que los estudiantes se sientan acompañados y tomados en cuenta.
Desde esta perspectiva, su campaña también busca fortalecer la seguridad emocional de la comunidad UMAD. Para ella, sentirse escuchado forma parte de sentirse seguro.
Una candidatura que nace de la sensibilidad y se convierte en acción
La trayectoria de Jessica dentro de la simulación electoral demuestra que las propuestas no siempre nacen de la experiencia política, sino de la empatía y de la voluntad de transformar vivencias personales en iniciativas colectivas. Su historia refleja cómo una experiencia individual puede convertirse en una causa compartida, especialmente cuando se trata de seguridad, bienestar y comunicación dentro del campus.
De esta manera, su participación en la simulación electoral UMAD se convierte en un recordatorio de que cada estudiante tiene una historia que merece ser escuchada. Y cuando esas historias encuentran un espacio para expresarse, la comunidad se fortalece, el diálogo crece y la universidad avanza hacia un entorno más seguro y más humano.


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